El estrés postraumático surge tras vivir situaciones traumáticas y afecta tu bienestar emocional y físico. Reconocer los síntomas y buscar apoyo profesional es clave para sanar. Practicar técnicas de relajación, mantener rutinas y hablar con personas de confianza te ayudará a recuperar el control y vivir mejor.
Aug 17, 2025
Si estás leyendo esto, es posible que tú o alguien que quieres haya pasado por una experiencia que marcó profundamente su vida. Vivir situaciones extremas o traumáticas puede dejar una huella invisible, pero muy real, llamada estrés postraumático (TEPT). Quiero hablarte con sinceridad y cercanía, como si estuviéramos sentados a conversar, porque entender qué es esto y cómo manejarlo puede ser el primer paso para recuperar tu bienestar.
El estrés postraumático es una reacción emocional y física que ocurre después de vivir un evento muy estresante, como un accidente grave, violencia, desastre natural, o incluso una experiencia que te hizo sentir en peligro de muerte o con mucho miedo. No todas las personas que pasan por un trauma desarrollan TEPT, pero quienes sí lo hacen pueden experimentar síntomas que afectan su día a día.
Estos síntomas incluyen revivir constantemente el evento traumático a través de recuerdos intrusivos, pesadillas o flashbacks, sentir ansiedad intensa, evitar lugares o personas que les recuerden el trauma, estar en constante alerta o sentir irritabilidad y dificultad para relajarse.
El TEPT puede manifestarse de muchas formas, y cada persona lo vive de manera distinta, pero algunos signos comunes son:
Si reconoces algunos de estos síntomas y sientes que afectan tu calidad de vida, es importante que busques apoyo.
Aunque el TEPT puede parecer abrumador, existen formas concretas de empezar a tomar el control y avanzar hacia la sanación. Aquí te dejo algunos pasos prácticos que puedes comenzar a aplicar hoy mismo:
No te juzgues por lo que sientes. El miedo, la tristeza y la ira son respuestas naturales ante el trauma. Permítete sentir sin culpas ni presiones.
Tener horarios regulares para dormir, comer y realizar actividades puede ayudar a tu cuerpo y mente a recuperar estabilidad. La estructura brinda sensación de seguridad.
El estrés intenso activa tu sistema nervioso. Respirar profundamente, hacer ejercicios de relajación muscular o meditar puede ayudarte a calmar esa sensación constante de alerta.
Hablar con alguien de confianza, ya sea un amigo, familiar o grupo de apoyo, puede aliviar la carga emocional y disminuir la sensación de soledad.
Si ciertas noticias, imágenes o lugares te provocan ansiedad o miedo, date permiso para evitarlos mientras avanzas en tu recuperación.
El acompañamiento terapéutico es fundamental para abordar el estrés postraumático. Un/a terapeuta especializado/a puede guiarte a comprender mejor tus emociones, trabajar con tus recuerdos traumáticos y brindarte herramientas para vivir con mayor bienestar.
El trauma afecta también tu salud física. Intenta mantener una alimentación balanceada, hacer ejercicio suave y descansar lo suficiente.
Quiero que recuerdes que sentir miedo, ansiedad o tristeza después de un trauma no significa que estés “débil” ni que el malestar vaya a durar para siempre. Sanar es un proceso, y con apoyo y paciencia, puedes recuperar tu vida.
Muchas personas que han vivido experiencias extremas han logrado encontrar equilibrio y felicidad de nuevo. El primer paso es pedir ayuda cuando la necesitas.
Si estás enfrentando síntomas relacionados con el estrés postraumático y necesitas un espacio seguro para expresarte, comprender tu experiencia y aprender a manejar tus emociones, estoy aquí para ayudarte.
En terapia, juntos/as podemos crear un plan adaptado a tu situación y acompañarte en cada paso del proceso de sanación.
No dudes en contactarme para empezar a trabajar hacia tu bienestar emocional y recuperar el control de tu vida.